Pionero en su época, Alberto Saint-Jean Barros y sus hijos Oscar Alberto y Sergio Renato, comenzaron por los años 40, con la tradición familiar de producir jamones crudos sin hueso, utilizando un método artesanal propio, cuya fórmula reservada ha ido pasando de generación en generación.
Alberto Saint-Jean, exitoso empresario de la Región del Maule, ayudó al desarrollo turístico de la zona estableciendo hoteles en Los Queñes e Iloca, en la costa del Pacífico.
Conocedor de la región, Alberto Saint-Jean, sabía que la combinación de las cristalinas aguas minerales de la montaña y una alimentación rica en avellanas y nueces, daba a los cerdos, el sabor especial de los Jamones Crudos Saint-Jean.
|